Madrid Sociedad Española de Historia Natural.

Anales, Volume 27 online

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que una cabezuela.

▲MALB8 DB HIST. NAT.— XXVII. 28



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«M ANALES DE HISTORIA NATURAL. (24)

Lo mismo acontece con la Filago pseudo^Evax Rouy, forma
gypsicola de la P. spathulata PresL, si mis muestras castella^
nas vinieron bien determinadas.

La verdad es que las hojas de estos tallos tan cortos se agru-
pan de man era que al sobresalir sobre la linlca cabezuela de
estos miserables vegetales parecen remedar el involucro del
g6nero Evax, — Esta forma, que existe en Segorbe, no la he
podido ver fuera de las tierras yesosas de «Los Clotes.»

Trichera collina Nym.

Sierra Mariola.— La variedad subscaposa (Tr. subscapasa Boiss.
sub Knautia) en Albaida con la forma subintegerrima Rouy!

La Tr. collina tlpica tambi6n trae algunas veces las hojas
entera-s, y crece mezclada en Albaida la forma con hojas todas
enteras, enteras las inferiores y pinaticortadas 6 pinatifidas
las superiores, 6 todas laciniadas de la Tr. subscaposa Wk.

Anthemis iucrassata Lois.

Monte del Castillo, bajo dos formas: erecta et prostrata. — ^Esta
forma no se ha indicado en el reino valenciano.

Leucanthemum satabense DC. (1. class.!).

Abundantlsima en los ribazos del Castillo de Jitiva, junto &
las casas y por el lado occidental.

Jnrinea humilis DC.

Con la variedad scaposa Lev. en Mariola. — La variedad y el
tipo crecen mezclados, y entre ellos existe una infinidad de
formas intermediarias que nos impide distinguir claramente
d6nde termina el tipo y d6nde comienza la variedad.

La Jurinea de Jabalambre difiere de 6sta por su tomento
m&s denso, pareci6ndose k la/. Bocconi Guss. (non G. G.) de
Sicilia.

En la /. pyrenaica G. <5p G. de la reg'i6n boreal todavia son m&s
glabrescentes y mas verdosas las escamas de las cabezuelas.

Segiin 6sto, la Serratula mollis Cav. y Carduus mollis Asso
no pertenecen k la misma planta, por m&s que no puedan
admitirse como especies diversas.

Serrahila pinnati/ida Voir, -Carduus pinnatifidus Cav.!

Cuesta de Barig, Valldigna. — La forma integrifolia de esta
especie constituye la Jnrinea Monardi DC. = Serratula M(h
nardi Duf.

Cenlaurea buxea.

Tallos sencillos; altura 13 cm. ; hojas como la C. tenuifolia



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<«} PaU. — HEKBORIZACIONBS POR VALLDIGNA, ETC. 435

Duf. ; cabezuelas solitarias ea el apice del tallo ; diftmetro de
la cabezuela 1 cm.; figfura aovada, escarnHQ pajizas (de aqui el
norabre especifico), ap6ndice en las escamas aovado-orbicular,
pestanoso, ipice subspinoso. Cova alta, Junio.

Al cruzar la sierra de Cova alta, viniendo de Albaida hacia
Agres, recogi una sola plantita de esta Cenlaurea, que rae pa-
reci6 identica k otras que ya tenia recogidas en la misma re-
gi6n. Estudiada en casa veo que es afine de algunas especies
orientales como las (7. karsichiana Sp., mstata Bartl., Candida
Vel. etc., pero sobre todo de esta ultima, que difiere por sus
cabezuelas doble menores y hojas con las lacinias m^s an-
gostas.

De todas las especies mis 6 menos pr6ximas de la C. pani-
cxdata L. se aparta por sus cabezuelas solitarias en el Apice de
los tallos.

C.prostrata Coss., forma tenuisecta.—C. Mariolensis "Rowyl —
€. tenuifolia Boiss., Rent.!, Porta! (veg. pAg. 42).

Frecuente en la Sierra Mariola, M0II6 del Teix, Monca-
brer, etc.— El num. 251, Porta et Rigo, Iter. 111, 1891, difiere de
la C. Marioltnsis solamente por sus lacinias foliares menos
angostas.

Obs. Willkomm, SuppL, pfig. 93, escribe: «Ex descript.
€. Mariolensis huic specie! valde similis, si non eadem. Quum
specimina C. Mariolemis comparare non potuerint, banc quse-
stionem discernere nequeo.»

Mi (7. Pine es completamente diversa, y se aparta de todas
las especies espanolas afines por la membrana de las escamat^
latissima, blanca, plateada, claramente maniflesta; caracter
ftcilmente apreciable A primera vista. Existen y conozco dos
formas: el tipo (C. teaiufoUa Loscos!) y la variedad alpina con
vestidura lanuginosa y hojas mis cortas.

C incana Lag. (non auct.) ^ rirens.—C. resupinaia Coss. —
€. Spachii C. H. Sultz p kumilis.

Montes de Carcaixent, yendo a Valldigna. — De la (7. incana
Lag. (I. class.!) no difiere mfts que por el color verde y caren-
-cia desde luego de vestidura cenicienta. De la C. Spachii C. H.
Schultz por su humildad y escamas con los ap6ndices apenas
pestanosos.

La C. Spachii C. H. Sch. (C, incana Duf.! Cosson! Willkomm!
€x Bourgeau), abundantisima en el monte del Castillo de Ja-



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436 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (W>

tiva, no creo que difiera de la C. incana Lag*, especfficaraente;
se aparta por ser robusta, tallos m6s altos y por el color verde
de toda ella.

Existen alg'unas especies que presentan las dos vestiduras.
Asi, la C. Pani Loscos presenta la forma incana y la verde; la
(7. tenuifoUa Duf. lo mismo; la C. Pina Pau tambi^n y alg-una
otra mAs que no tengo presente. Segiin 6sto, la falta de to-
mento no puede servir para distinguir formas especificas.
Luego la C. Spachii debe considerarse como forma virens, ela-
ta, de la C, incana Lag.

Centanrea cruenla W. — (7. Seridis L. var. cruenta Wk. —
C. sonchifolia Cav. — Jacea maritima, incana, folio integro^
caule folioso, capite purpureo. spinoso, minor; Barrelier, ic.
236.— C. Jacobi Duf.

Cerro de JAtiva, junto k la misma puerta de entrada al Cas-
tillo. Esta misma forma, en ejemplares muy j6venes, la encon-
tr6 tambi^n en La Murta.

No parece diferir de la C. Seridis L. m6s que por las espinas
de las escamas mfts cortas y mis d6biles; de la variedad p ma-
riiima Lge. , ademfts de lo dicho, por sus hojas enteras. Tam-
bi6n parece ser planta mis glabrescente.

Los autores espailoles, el sin6nimo y la estampa citados de
Barrelier, los llevan k la C. Jacobi Duf.; si asi fuese, la especie
de Dufour resultaria identica k la C, cruenta W. Cosa probable
es 6sta, pues la C. Jacobi Duf. de los Sres. Porta y Rigo, 1891,.
exs. n. 78, y considerada por Willkomm (SuppL, pig. 90) como
buena especie (Species distincta), no concuerda de ninguna
manera con la descripcl6n de la C. Jacobi Duf., y la considers
id6ntica k la C> inaritima Duf. , de la cual no difiere mis que
por su humildad.

Sonchns Sa^tabensis, — S. oleraceus var. lacenis Rouy! —iSVwtr*.
e sectione nova ? Picridicarpus.

Abunda en las rendijas de los pefiascos del Castillo jativino.
Abril, Mayo.

Difiere del S. oleraceus L. y variedades, segiin cree el sefior
Rouy, por su ralz perenne y tallos inferiores lefiosos. Sus aque-
nios lineales, estrangulados 6 adelgazados en sus extremida-
des; los cuatro surcos que los recorren en toda su longitud,.
hasta aparecer el aquenio, en la base remotamente 4-lobuladOv
le apartan de todas sus formas vecinas.



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(27) Pan.— HERB0R1ZACI(»NKS POR VALLDIUNA, ETC. 487

La toin6 al principio por S. Diance Lacaita; pero sus aque-
nios&spero-tuberculosos, talloa y antodio glab^rrimos, leapar-
tan bien. Aquenios de Picridium Desf., pero no tuberculosos.

Andryala ragimna L. 3 macrocephala Boiss.

Sierra Mariola.— La planta de Teruel difiere notablemente
de 6sta; la mariolense trae los caracteres eseuciales de la A . ra-
gusina L. , y se aparta linicamente por sus hojas m&s auchas
y cabezuelas mayores; la de Teruel difiere, ademis de lo indi-
cado, por su vestidura flocoso-lanosa, no incano-tomentosa.

La planta de Mariola la considero simplemente corno forma
mucTocephala; la especie de Teruel la conceptiio lo menos como
subespecie de la J. ragusina L., que si efectivamente Boissier
considero como macrocephala la forma andaluza, igual i^ la de
Mariola, la planta de Teruel deber& tomar nombre diferente.

Willkomm no parece las distinguiera en sus obras; De Can-
dolle no s^ k cu&l forma de las dos consider6 como A, macro-
cephala.

Hieraciinn Manolense Rouy !

Sierra Mariola, rendijas de los pefiascos en el «barranco de
la Carrasqueta.» Dificilmente podria separarse de algunas for-
mas humildes del H, aragonense Scheele, si no fuera por la
br&ctea lineal, larga, caracteristica.

En compania de la especie crece otra forma diversa por sus
hojas verdes, glabrescentes y liicidas, que la creo resultado
de una combinaci6n entre otro Ilieracium que no pude encon-
trar y el H, Mariolense,

No he visto en Mariola los H. macranihum Ten., H, pilosella-
forme Hpe. 6 IL Peleterianum Mer.; solamente recogi el B, pi-
losella L. tipico. No me extrana, porque la vegetaci6n la en-
contre bastante atrasada.

Crepis intybacea Brot. p spathulafoUa.

Hojas oblongas, adelgazadas en peciolo, redondeadas en el
Apice, remotamente dentadas; las del tallo, lineales, enteras.
Forma notable! de J&tiva y Sierra Mariola. 19 de Abrily 11 de
Junio.

y) grandifolia. — Robusta, ramosa, hojas m^s anchas y ma-
yores, cabezuelas menos alampinadas. Jdtiva, en algunas for-
mas humildes de terrenos secos, que la acercan al tipo C. Ta-
raxacifolia Thuill. 19 de Abril.

La planta de Mariola difiere de la de J&tiva por sus cabezue-



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438 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (»)

las menores y pedunculos con pelos rigidos; ambas perteneceu
probableraente k la C, H^nseleri Boiss.

A estas formas verdes les concedemos el mismo valor taxo-
n6mico y la misma relaci6n que hay entre la Rosa caiiina L. y
R, dnmeioTum Thuill., Centaurea incana Lag-, y C. Spachii Sch..
Alchemilla tidgaris h.y A. piibesceyis auct., ThymeJaa Tarton-
rana AIL, Th, Thomasn Endl. , Th. nitida Endl. y Th, pseudo-
dioica Pau, etc., etc.
Picndwm rttlgare Desf.

De esta especie he recogido las formas siguientes: integri fo-
lium , folio^nm, latifolhnn et rohustum (Jitiva, en las rendijas
de lospefiascos); angnstifoUttm ^ipmnatifidnm, caulibus parce
foliosis (montes de Valldig-na y cerro del castillo en Jfitiva):
gradle^=B. miermedium ^ gracih Pau, 10-L5 centim. caulibus
debilibus, tenuissimis, foliis parvis (cerro del castillo y Ber-
nisa).

No he visto en esta region los P, tingitanum Desf. ni P. in-
teTMedhim Schr.
8cor2onna phufoUa Gou. — S. angusd folia Rouy!
Montes de Valldigna. — La forma de Valldigna es id(^ntica!
k la planta que dimos como frecuente en la parte boreal del
reino valenciano.

Las diferencias entre la Sc, pinifolia Gou. y 8c. macroce-
phala DC. no estftn, como Willkoram supone, en el tamaflo de
las cabezuelas y vestidura, sino en la figura de las escamas.
pues adem^s de llevar la Sc. pinifolia Gou. las hojas m&s an-
gostas, las escamas del antodio son agudas. Las de la Sc. ma-
crocejyhaJa DC. se presentan obtusas, redondeadas en el i^pice.
Yo creo que los autores antiguos no distinguieron ni diferen-
ciaron estas dos formas y las tomaron indistintamente como
pertenecientes al mismo tipo, y hasta el Prodromus nos conti-
nua en esa misma manera de ver, k pesar de querer di.stin-
guirlas. pues veo citar localidades donde no se encuentra la
Sc. pinifolia Gou., atribuyendolas k ^sta, y de donde poseo la
Sc. macrocephala DC. ex Wk. se cita \k pinifolia.

Las diferencias miis notables que he podido descubrir, y
ficilmente apreciables, no consisten en la vestidura ni color
de la planta; pues lo que Willkomm atribuye k la variedad
major es mAs general en la minor, y lo de la minor k la major.
iLi caricter de las cabezuelas es variable, y lo mismo pueden



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(29) PaU. — HKRBORIZACIONES POR VALLDlGNA, KTC. 439

ser mayores en la mvu)i*que menores en la 7najor, Segiin esto,
divido la Sc. graminifoHa Ij,-=Sc, macrocephala DC. en a) ob-
tusisquama; escamas anchas redondeadas en el ipice, aovadas
las inferiores; y 3 acuiisquama, escamas inferiores aovado-
lanceoladas, agudas 6 lanceoladas.

La estampa citada de Barrelier representa bien la agudeza
de las escamas; pero lo de la lamina es una exag-eracion. Son
mas angustas; pero no tanto.

A no querer aceptar el nombre de Sc. gramiuifolia L., segiin
los espaiioles admitimos, debe tomarse el de Sc, pinifolia Gou.
por dos razones: es mas antiguo que el AqSc, macrocephala DC,
y la Sc, pinifolia Gou. es mas general y m&s frecuente que la
Sc. macrocephala DC.

En Monjuich (Barcelona) se indica la Sc, gramiuifolia L. a)
majoi* Wk. , y la recogida por el Sr. Tremols pertenece i la
variedad aculisquama, apartandose unicamente de la forma
valenciana por la vestidura de las escamas y quizes por el
tamaiio de las cabezuelas. En el reino de Valencia se adraitla
como dominante la Sc, macrocephala DC, y es precisamente
io contrario, como dije en otra parte.

Loscos y Costa parece que no concedieron mucho valor k las
iliferencias establecidas por Willkomm, y se comprende facil-
mente porque, dedicados al estudio de una sola reg^ion geo*
grafica, no podian disponer de numerosos tipos de compara-
ci6n, y tambi^n porque siguiendo al autor de las variedades
major y minor buscaban en el tamano de las cabezuelas lo que
claramente no podian encontrar.

Costa (Fl, cat,, pag. 149) cita linicamente la Sc. macrocephala
DC; en el SvLppl.^ p. 49, apunta la Sc. graminifoHa ,3 minor,
tan afine de la Sc, macrocephala DC. (asimismo).

Loscos (Ser, imp,, p&g. 340), lo mismo que en los Co^)n, sobre
la Fl. de Zar., p&g. 41, se ocupa de la var. nuijor Wk. como de
cosa para el desconocida y de poca importancia, porque en
obra posterior (Cat, gen,, pig. 98) cita y trae unicamente la
Sc, graminifoHa L.

Erica stricta Don.

De esta especie, tan rara, he traldo muestras de los montes
de Valldigna {Fant del Sirer) y Cova alta.

De tres muestras constan mis ejemplares espanoles y nin~
guna de las tres son iguales. La recogida en los penascos dtt



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440 ANALES DE HISTOKIA NATURAL. (30)

la Font del Sirer, trae sus hojas cortas (f. brevifolia), la de
Cova alta es casi igual k la de Sicilia, pero la tercera, proce-
dente de las recoleccioaes hechas por el Sr. Reverchon en
Andalucla el aiio 1889 y niim. 438, bajo el noinbre de B, aus-
iralis L., se parece mucho k la E. cinerea L. y difiere de la
F, stricta Don. por sus hojas larg^as y ramos no abiertos (f. Ion-
gifoUa),

Solamente por Diifour era indicada esta especie en las cer-
canlas de J&tiva.

Chlora citrina B. R.

Unos cuantos pies en la cadena de cerrillos y en la cumbre
del m&s alto, del Calvario, por el lado oriental de J&tiva.
18 de Mayo.

Especie rarisima recog-ida por Renter en Granada, que difiere
de la Ch, perfoliata L., de la cual no parece ser mis que varie-
dad acutiflora, 6 subespecie por sus hojas oblongas y lanceo-
ladas en la punta, lacinias calicinales, soldadas (?) ligferamente
en la base, cuspidadas, y sobre todo por sus p6talos lanceola-
dos en el &pice y larg-amente puntiagpudos 6 aristados y termi-
nados (al menos en estado seco) en garfio.

Es preciso observar estos caracteres en numerosos ejempla-
res para convencernos de su fijeza, que hoy consideramos
problemitica.

La forma jativina se aparta de la descripci6n dada por los
autores de la C/iL citrina por el color de los p6talos, ig-ual al
de la CAL perfoliata, y por ser 6stos aristados en el ipice.

ffchium permutatiwi Pau, pi. exs. ad am. — F. creticum Willk.
— F. angtistifolitim Coss., Ball, Rouy.

Abunda en las cercanlas de J&tiva.— Yo creo que no difiere
especlficamente del F, creticum L.; pero como dicen que el
vegetal de J&tiva es tan diverso, lo cito con el nombre provi-
sional comunicado k mis amigos y corresponsales, porque
siendo bien diversos, como dicen, estoy seguro! que no se
trata del F, angmti folium Lam.

La descripci6n de Lamark tal es: «Caule herbaceo simplici
»stricte erecto, setis subpatulis hispido et inter setas subvelu-
»tino; foliis anguste lineari'lanceolatis adpresse setosis basi
»attenuatis (summis basi dilatatis); spiculis simplicibus folia
»floralia superantibus in racemum brevem digestis; bracteis
-^avato-lanceolatis calycibusque tatentem et rigidi setosis; co-



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<S1) Pan. — HBRBORIZACIONES POR VALLDIONA, BTC. 441

»rolla calyce triple longriore, ad faucem dilatata ad apicem
^setosa, grenitalibus exsertis. Herbapedalis, corolla 7 lin. long.
y>purpurea!h^

La sinonimia de esta planta, segiin comuniqu^ k mis ami-
nos, con muestras, la creo asi:

Echium angmti/olium Lamk. ill. — B. ftavum Desf.— iT. Fon-
ianesii DC. — £. cameum Costa.

Entre mi numerosa colecci6n de este g6nero faltaba el ver-
dadero JS.paniculatum Lag., y este ano tuve la dicha de reci-
birlo de Alcaic de Guadaira, recogido por nuestro distinguldo
consocio Sr. de las fiarras de Arag6n, que ha sido el unico
botinico, despu6s de Lagasca, que ha tenido tal fortuna.

De que pertenece k la especie descrita por Lagasca, no cabe
dudar despu6s de ver la planta; pero no pertenece k tipo espe-
clfico aut6nomo, sino que es variedad parvijlora 6 subespecie
del F. puslulalum S. S., diversas linicamente por sus anteras
lineales, blanquecinas (no azules y cabezudas) y por sus coro-
las calyce brexdoribm (Lag. I)

Segiin este descubrimiento, mi E. Argeitta (Not. bot., i, pfi-
gina 22) pertenece al E, paniculatum Lag., y solamente se
aparta de 61 por sus corolas poco mayores.

La misma diferencia hay entre el B. paniculatum Lag. y
E.puslulatuM S. S., que entre el E, vulgare L. y B, Schiferi
Lang.=^. Wienbickii Hab. El valor taxon6mico tambi6n es
el mismo.

Y se me olvidaba consignar que el E. angnstifolium Rouy
(exc. bot., I, p. 16 sec. Willk.), probablemente estA, constituida
por varias especies. Lo menos, dos.

Cynoglossum cheirifolium L.

J&tiva, Bernisa y Sierra Mariola. El Sr. Rouy cita una varie-
dad Mariolense del C heterocarpum Kze.; no he visto en Mariola
m&s que el C cheirifolium L., tal como le conozco de la Espafia
septentrional, central, oriental y austro-oriental.

Una de las diferencias entre ambas especies y, al parecer,
poco tenida en cuenta por los autores que de estas dos especies
afines se ocuparon, se encuentra en las piias del fruto, pues
las del C. cheinfolinm L. son notablemente m6s largas que las
del C. Arundannm Coss.=6'. heterocarpum Kze.

Sospecho que la planta del Sr. Rouy ha de ser la misma,
porque la recogi donde dice, en las cumbres 6 cerca de las



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442 ANALES DE HISTORIA NATURAL. (32)

cumbres de Mariola. Y tambi^n porque su corta descripci6n
no deja duda alguna en el Animo del que las compare.

Scrophularia valentina Rouy! — Scr. auriculata forma te-
rrestris.

He recogido la especie del Sr. Rouy en el mlsmo sitio que
indica, y no difiere de la Scr, auriculata L. mis que por crecer
separada de las mirg-enes mojadas y en terrenos secos. Al
salirse de las regaderas (1) sus tallos se vuelven rollizos, care-
cen de alas y su panoja es desnuda; pero entre esta forma mis
extrema y la verdadera Scr, auriculata L , las formas interme-
diarias son numerosas y crecen mezcladas.

Antirrhimim controversum Pau, Not. bot., fasc. iv, p. 82. —
A. Barrelieri auct. hisp. p. p. I — A, majns Cav.! (6 loco).

Albaida y J&tiva. Acerca de esta especie hay que consultar el
lug-ar indicado de mis Notas botanical: ahora afiadir^ cuatro
palabras sobre las estampas de Barrelier, niimeros 637 y 638.

El n6m. 637 parece mis propio de mi il. litiffiomtm (1. c.)
por sus s^palos anchos, y la corola dibujada del niim. 638 es
sumamente parecida; y por las bricteas de A, majiis L. que
lleva mi especie descrita bajo A, litigiosmn, le considero coma
subespecie del A . majiis L.

El niim. 638 dibuja dos especies distintas; y soiamente la
cftpsula de la parte baja, que traepegpada al caliz, corresponde
bien i mi ^ . controvermm.

Resulta que el nombre de A. Barrelieri admitido por los
autores espanoles era aplicado k dos especies distintas; y fun-
dado en esto y en lo dicho sobre las estampas de Barrelier, las
he separado y diferenciado, procurando evitar tales confu-
siones.

En prueba de lo dicho basta comparar el A. Bai^elieri de
los autores catalanes y aragfoneses, con el A. Bairelieri de
esta reg'i6n que estudiamos, Murcia y Almeria.

Linaria Cavanillesii Caix.

Rendijas y caletones del Moncabrer por la parte septen-
trional.

Z. crassifoliaJ^C.—A. crassifolinm Cav.! 6 loco!



(1) Aqui en Segorbe entendemos por regadera el canal rle riego que conduce una
hilada de agua: si lleva ititls, es acequia. Consultese la obra de Cavanilles, citada en
a introduccidn , acerca tie lo que es \a/ila bfilada de agua.



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(»3) PaU. - HERBORlZAClONES POR VALLDIGNA, ETC. 118

Frecueate en todos los montes de J&tiva. De aqui se han
propuesto algunas variedades y hasta especies nuevas y dudo
que puedan darse diferenciaa apreciablest la Z. satabensis
Leresche no es mis que forma propia de sitios firidos, secos y
soleados. En Seg-orbe es comunisima en los montes calizos y
no la creo diversa de la forma recog'ida en sitios sombrios y
hilmedos del Palancia. La he visto en Bernisa, monte &rido,
seco y rocoso; y comparada con la del cerro del castillo, es
una misma cosa. A la sombra de matas mayores, claro es que
ha de alarg'ar sus tallos; lo mismo que en terreno seco, tiene
fatalmente que acortarlos y reducir todos sus 6rganos.

Z. robusta Tr6mols, Ac. soc. helv. 1884. — Chacnorrhinwm
robvstnm Loscos.

Laderas de los montes, junto k la «Foya ampla» en Sierra
Mariola. Como nueva para la flora de Valencia.

La he descubierto tambi6n este ano entre Torrijos y Manza-
nera; lo que prueba que no debe faltar en esta parte boreal
valenciana.

Z. depauperata Leresche. — Z. alpina y) pauciflora Lgre.

Cumbre de Moncabrer, escasa. De esta misma localidad
pueden proceder los ejemplares comunicados al Sr. Lange por
Boissier y Renter.

Phelipma Muteli Rent.

Jitiva y Valldigna. Especie sumamente variable y bastante
frecuente en Valencia.

Ceratocalyx macrolepsis Coss.

Bernisa, Valldigna, Sierra Mariola: Abril-Junio. No se ha
indicado en estas localidades. Las plantas de Bernisa y Vail-
dig-na difieren por el color rojo-amarillo, p&lido, de sus corolas
por fuera, glab^rrimas y lacinias calicinales mas cortas. Podia
establecerse nueva variedad, mejor estudiada.

Orobanche cruenta Bert, v^v.'^ glabra Wk.

Sierra Mariola. No conozco descripci6n exacta de esta forma:
A la 0. gracilis Sm. ciertamente no pertenece, por sus corolas
mayores y tallos robustos. Los caracteres son de 0. variegaia
Wallr., y la 0. Sp^nciieri Sz. tampoco parece apart&rsele
mucho.

Esta es la misma planta que tengo dadabajo 0. cruenta que
abunda en las sierras segorbinas.

0. crenata Forsk.



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444 ANALES D15 HISTORIA NATURAL. (34)

Jdtiva; abunda en los habares hasta en la misma Valencia.
Una variedad lactiflora en los campos donde se cultivan las
^aijas, junto 4 Canals, diversa por su espiga de pocas flores,
corolas l&cteas y m&s pequeiias, br&cteas mis cortas, aovadas
y bruscamente acuminadas; ciliz menor, lacinias filiformes.
Junio. El tipo en Abril.

0. picridis Sz.

Sierra Mariola. Ignoro si nuestra planta podr& pertenecer
i la 0. loricata Behb. citada en Espafia, por varies colec-
tores.

Teticrium CarlAoffinense Lange.

Abundante en el monte del castillo, J&tiva, bajo dosformas.

a) latifolinm,—-RoiQ^ anchas, planas; tallos bajos general-
mente. El color de la planta puede ser tambi^n araarillento, y
entonces esta forma constituye el T. aureum Duf.! y de todos
los autores que lo indican en esta parte de Valencia; porque
en la parte boreal, por mis que no se haya encontrado hasta
el dla, le poseo de tierras cercanas.

P) angustifolium. — Hojas roUadas por los bordes, cabezuelas
menores, color de toda la planta, verde- obscure.

Ignore si esta variedad puede traer tambi6n el color amari-
liento, no habitJndola recogido; si asi fuera, podrla pertenecer
al T. aureum p angustifolium de los autores que lo indican en el
reino valenciano, pues estoy conforme con la observacidn 6sta
de Willkomm: «vix crederem, verum angustifolium, antea
»non nisi Sierrae Nevadae regione alpina et nivali observatum
»in regni valeut. regione inferiore crescere.» Y eso que m&s
arriba, al tratar de la variedad latifolinm dice: «Divulgatum
in regno valentine. »

Salvia silvestris L. p valeritina Pan, Not. bot., iv, p. 86, for-
ma a) grandiJlora.—S, talentina Vahl. — Horminura hispani-
cum, foliis herbae venti, flore coeruleo Barrelier.

Portichol de Valldigna en los pinares. Localidad proxima
de la barrelierana y que pudiera considerarse como clisica.

La forma p) pa}*viJlora.=S. silvestris Cav. en Pefiagolosa,
que difiere por sus flores mis pequefiasyque apenasse aparta
de la S. silvestris L., mis que por su tallo velloso y cilices
menores.

La especie catalana tambi^n pertenece i esta misma varie-



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