Madrid Sociedad Española de Historia Natural.

Anales, Volume 27 online

. (page 53 of 57)
Online LibraryMadrid Sociedad Española de Historia NaturalAnales, Volume 27 → online text (page 53 of 57)
Font size
QR-code for this ebook


Benjumea y Pareja (D. Jos6 Maria),
propuesto por D. Julio del Mazo y D. Carlos Canal.

— El Sr. Chaves di6 lectura k la comunicaci6n siguiente:

« Breves observaciones sobre el origen de una capa de arcilla
pldstica de Maro (Malaga).

En el orden de consideraciones quimico-geol6gicas que su-
giere el estudio de las rocas y minerales de la zona metam6r-
fica en que Maro se asienta, merecen la mayor atenci6n todas

ACT AS DB LA SOC. ESP. DB H. N.— D:ClElfBRB, 1888. 14



Digitized by



Google



210 ACTAS DB LA SOCIKDAD ESPANOLA

aquellas rocas de la localidad, que excluyendo la idea de un
metamorfismo general ofrezcan caracteres netos y exclusivos
de los terrenes propiamente sedimentarios, y cuyas relaciones
mutuas, dentro del 4rea de acci6n del niicleo 6 centre meta-
m6rfico que las afecta, permitan fijar en toda su amplitud el
carActer real de las manifestaciones g'eol6gicas de la regi6n.

Ha llamado nuestra atenci6n este orden de ideas, y h&nos
inspirado bastante interns el origen de unas capas de arcilla
pl&stica que aparecen en el sitio denominado Las MaraviUas.
y que han sido explotadas hace algunos afios con cierta codi-
cia k causa de la buena calidad de su producto.

Se encuentra dicha arcilla hacia lo alto y en la parte E. de
una cafiada, y forma capas distintamente estratificadas y colo-
readas siempre en grisiceo. En un espesor de 2 m. se recono-
cen hasta seis de estas capas. Sueltos en la arcilla se hallan
escasos fragmentos coraloideos 6 pisoliticos blancos 6 grises,
que merced k las acciones qulmicas prQvocadas por el medio
arcilloso hiimedo que los envuelve, se han asimilado una
cierta porci6n de aliimina variable, pero abundante muchas
voces; contienen a m&s hierro en sus dos grados de oxidaci6n,
cal, sllice, magnesia y icido carb6nico. El estado de disgre-
gaci6n en que suelen aparecer estos n6dulos acusa su altera-
ci6n in situ, operada una vez que fueron aprisionados por la
arcilla. Son mucho m&s escasos y se encuentran sueltos en el
fondo de la canada nodulillos negruzcos, cubiertos de una pa-
tina amarilla de hidrato ftrrico. Est&n formados por una masa
dura y fr&gil, de fractura concoidea, atacable por el ficido
clorhldrico en caliente con d6bil efervescencia, si bien ceden
poco k dicho icido en frio. Esta disoluci6n es amarilla, y con-
tiene hierro, mientras que el residuo inatacable, abundatite,
negro y pulverulento, est& constituldo por una arcilla carbo-
nosa. Aunque con escasez suma, se encuentran tambi6n en las
capas de arcilla pequefias oquedades que contienen granillos
negros, los cuales tiznan el papel, desprenden cloro por la
acci6n del &cido sulfiirico y el cloruro s6dico y ofrecen las
reacciones del manganeso. Estos granillos se desmoronan en-
tre los dedos y se hallan sueltos en las cavidades, de suerte
que parecen ser el remanente de acciones qulmicas regresi-
vas que tuvieron lugar sobre un mineral manganesifero mis
voluminoso engastado en la arcilla.



Digitized by



Google



DE HISTORIA NATURAL. 211

Por lo que toca k los caracteres quimicos de la arcilla, todos
ellos denotan una gran pureza. S61o produce una ligerlsima
efervesceiicia con el icido clorhfdrico medianamente diluldo.
El liquido queda coloreado por el hierro. El ataque por el &cido
nitrico da igualmente un liquido que contiene hierro, y en el
cual se revela la existencia del manganeso mediante la ebu-
llici6n con el minio. El residuo del ataque por el dcido clorhi-
drico hirviendo conserva siempre un tono grisiceo. Acl&rase
6ste algo por el agua regia en caliente, mas no queda comple-
tamente bianco. La persistencia de esta coloraci6n debe atri-
buirse k la quiastolita muy carbonosa, tan abundante en las
micacitas de la localidad.

La arcilla es refractaria: una esquirla que fu6 calentada du-
rante un cuarto de hora k una temperatura pr6xima k la de
fusi6n del hierro, s61o lleg6 k redondearse en las aristas m&s
vivas. Su densidad media es de 2,534 k 26,7°, algo mks elevada
que la que se consigna en general para las arcillas plisticas
(2,44) por algunos autores, y pr6xima k la de las litomargas
(2,5-2,6).

Superpuesta k estas capas de arcilla existe una tierra arci-
llosa basta que contiene como materiales interpuestos frag-
mentos calizos y, sobre todo, de pizarras cuyos caracteres con-
cuerdan perfectamente con los de las rocas circundantes, pero
entre los que no se ven trozos de^la caliza cristalina magne-
siana. Comienza 6sta en dicho punto en la falda del cerro de
Juan Bueno, en donde, y en el sitio denominado Cortijo de
Puertas, tiene lugar el contacto de las micacitas con dicha ca-
liza dolomitica, y en doUde hemos encontrado los referidos
n6dulos de magnesita compacta «n vetas 6 capas alargadas en
la tierra arcilloso-caliza 6 marga blanquecina que los con-
tiene.

La parte superior del talud 6 desmonte que forma la tierra
arcillosa rojiza se mantiene, no obstante su poca resistencia,
k cubierto de las acciones atmosKricas, merced k una capa
protectora de llquenes que viven en su superficie. Suelen en-
contrarse en esta tierra geodas de los cristales de dolomita, de
que nos hemos ocupado hace un momento, y tambi6n de cris-
talitos confusos de calcita, grises, pardos, rojizos 6 negruzcos,
que contienen 6xido f6rrico, y que k veces estin recubiertos
por una capa pulverulenta muy manganeslfera.



Digitized by



Google



212 ACTAS DR LA SOCIEDAD ESPANOLA

Al estudiar las micacitas de la localidad, que tan variadas
gradaciones ofrecen desde la estructura glandular y realmeute
gnelsica hasta las pizarras de color gris verdoso con brillo se-
mimetAlico, arcillosas, pero bastante duras y muy compactas
y homog6neas, hemos tenido ocasi6n de observar su aptitud
para dar rocas terrosas y evidentemente arcillas. Encu6ntran-
se, en efecto, en la carretera de Almuii^car, y muy especial-
mente en las inraediaciones de los conglomerados que consti-
tuyen la ladera E. del barranco de Maro, ejemplares notable-
mente blandos, que se trituran f&cilmente, pudiendo romperse
con el solo esfuerzo de los dedos, no obstante conservar la
estructura y todo el aspecto de la roca fresca 6 inalterada. El
examen de esta roca muestra que puede transformarse f&cil y
casi directamente en arcilla por la acci6n prolongada de la
humedad y reacciones quimicas no muy profundas; es decir,
sin modificaci6n substancial notable. Aunque en notas prece-
dentes hemos sefialado de pasada sus caracteres, conviene
ahora tener presente que son de mayor dureza que las pizarras
talcosas, y que su hojosidad es muy visible, siendo k veces
bastante perfecta, como se puede observar en el Baden y Ca-
nada de las Maravillas. En esta localidad la textura de las
l&minas separadas mediante el golpe del martillo no es tan
uniforme y fina como en aqu611a, y las laminillas 6 pajuelas
de micase individualizan ya algo,tomando la roca un aspecto
en cierto modo transitorio k las pizarras sericlticas abundantes
en la localidad. A m6s del car&cter de suavidad al tacto, con-
viene hacer notar que desprenden olor arcilloso cuando se las
humedece. La densidad media de los ejemplares mfis compac-
tos y homog^neos es de 2,426 (Cuesta del Lobo Marino) k 26°.
Son infusibles al soplete, tomando despu6s del ensayo una
coloraci6n m&s pAlida y algo rojiza 6 irisada. Despu^s de la
€alcinaci6n la consistencia no se altera ni la textura tampoco.

En las geodas del cuarzo, que interrumpe la homogeneidad
4e estas pizarras, se encuentra k veces un producto arcilloso,
•de color pardo-gris untuoso, que conserva algo de la estruc-
tura de la mica originaria, pero que se desmorona con facili-
•dad. Como llena por completo las geodas, es licito suponer que
la disgregaci6n de la mica que lo produjo, ayudada por las
acciones quimicas, determin6 un aumento de volumen apa-
rente deLcontenido.



Digitized by



Google



DB HISTORIC NATURAL. 213

Con la alterabilidad quimica contribuye sobre todo k la dis-
gregaci6n ficil de esta roca el estado particular comiin k todos
los minerales que aprisionan las micacitas de Maro, estado
consiguiente k las en^rgicas presiones debidas al metamorfis-
mo din&mico, que, en general, se revela por Isis dislocaciones
repetidas de los estratos.

El cuarzo en grandes lentejones, la calcita y la andalucita
se hallan materialmente triturados: el primero, especialmente,
aparece en un estado de disgregaci6n an&logo al que adqulri-
ria por el atronado. Se pulvefiza en casos dados con mucha
facilidad. En el camino viejo de Almunecar, en el punto mis
alto en que 6ste atraviesa al cerco de la Torre, los lentejones
de cuarzo, muy fr&giles, permiten recoger en abundancia los
cristales de las geodas que, mks resistentes, ban quedado
sueltos en aquellos sitios en que el cuarzo ha sido golpeado 6
desmochado. Que en este estado de disgregaci6n es capaz el
cuarzo de contraer fdcilmente combinaciones quimicas con
los raateriales en contacto, es indudable, y una prueba de ello
encontramos en el Tablazo de las Mercedes, en una pequena
explanada que da vista k la caiiada de las Maravillas. All! la
marga blanquecina ha penetrado por las grietas de un lente-
j6n de cuarzo, al cual vuelve opaco en el contacto, cement&n-
dolo para constituir una verdadera brecha, porque, en efecto,
la marga ha adquirido cierta consistencia.

De un lado las analogias quimicas entre las rocas origina-
rias y la arcilla, y de otro las circunstancias geol6gicas del
yacimiento, juntamente con la existencia de lasdistiptas fases
de alteraci6n observadas, proporcionan argumentos suficien-
tes para sostener la hip6tesis de la transformaci6n de las mica-
citas de Maro en arcillas mediante influencias casi exclusiva-
mente meciinicas.

En ese orden de ideas deben ser recordadas aqui las hip6-
tesis encaminadas k considerar ciertas rocas macizas como el
producto de metamorfismo de barros 6 lodos preexistentes, y
k la par la posibilidad de la fase evolutiva inversa, es decir, la
metamorfosis directa de las rocas macizas en arcillas. »



Digitized by



Google



214 ACTAS DE LA SOCIEDAD KSPANOLA

—El Sr. Medina ley6 la nota siguiente:

«Datos para el conocimiento de la faxtna himenopteroUgica
de Portugal,

Evdnidos.

Fmnus Fsembecki. — S." Mamede de Recezinhos (A. Nobre!).

Esfegidos.

Astaia loops Spin.— Foz do Douro (A. Nobre!).
Philantus apivoriis Latr.— Idem.

Crisididos.

Hedychridium sculpturatum Ab. — Foz do Douro (A. Nobre!).

Ellampus auratus L.— Idem.

Chrysis semicincla Lep. — Vallongo (Reis junior!).

Escolidos.

Tiphia femorata F. — Foz do Douro (A. Nobre!); Vallongo (Reis

junior!).
Elis mllosa F. c/*. — Vallongo (Reis junior!); Recarei (Reis

junior!).

SECCI6N DE ZARAGOZA.



PRESIDBNGIA DEL B. P. LONGINGS NavXs.

Reunidos en sesi6n el dia 14 de Noviembre de 1898 los indi-
viduos de la Sociedad espanola de Historia natural residen-
tes en Zaragoza, 6 invitado el R. P. Longinos Navds k ocupar
la Presidencia, expuso 6ste el objeto de la reuni6n, dando lec-
tura del acuerdo tomado en Madrid en sesi6n de 9 de los co-
rrientes, por el que se autoriza la constituci6n de la Seccion
de Zaragoza.

Acto continuo se procedi6 k la elecci6n de Junta Directiva,
resultando-elegidos por unanimidad de votos:

Presidente: D. Bruno Solano.

Vicepresidente: D. Jos6 A. Dosset.

Tesorero: D. F61ix Gila.

Secretario: D. Antonio Gregorio Rocasolano.



Digitized by



Google



DB HISTORIC NATURAL. 215

Vicesecretario : D. Pedro Moyano,
quienes tomaron posesi6ii de sus respectivos cargos.

— Se hicieron dos propuestas de socios, uno de niimero y
otro agregado.

— Se acord6 que esta Secci6n celebre sus sesiones los lilti-
mos mi^rcoles no festivos de cada mes.

— El R. P. Longinos Navas di6 lectura de la siguiente nota:

«Sobre elpreiendido stiicidio del escorpidn.

Es creencia bastante conniu que el escorpi6n, colocado den-
tro de una corona de brasas, al ver que no puede evitar el pe-
ligro de morir quemado, retuerce el aguij6n contra si propio,
6 hiri6ndose, muere suicidado. A desvanecer este error se di-
rige mi sencilla nota. Porque si bien alguno que otro autor ha
negado el aserto, empero, como lo he visto adoptado hasta en
libros cientificos (1), he creido que mis observaciones darian
nueva luz en la materia.

Y debo advertir ante todo que dichas observaciones ban re-
caido sobre la especie Buthus europtBUS L. (Scorpio occilanus
Amoreux et auctorum), vulgarmente llamado alacrdn 6 sim-
plemente escorpidn, abundante en Espaiia, y cuya herida, sin
ser mortal para el hombre, puede producir dolorosas conse-
cuencias.

Sea negativa la primera prueba. A varias personas he oldo
referir que habian verificado el experimento de arrojar el es-
corpi6n dentro de un circulo de brasas, y presenciado, segiin
decian, el suicidio. Mas preguntadas por mi si vieron el acto
en que el escorpi6n se clavaba el aguij6n para matarse, 6
rogadas me diesen por eicrito la nota exacta de sus observa-
ciones, la respuesta ha sido siempre negativa: todas han con-
testado no haber visto el acto mismo del suicidio.

Segunda pnteba. — Captur6 en Veruela (Zaragoza) hari unos
cinco anos varios escorpiones. No teniendo k la saz6n c6modo
medio de asfixiarlos, determine matarlos por el calor, aunque
sin tostarlos. A este fin, encerrados en una cajita de hojalata,
los puse primero en el hornillo de la cocina, despu6s en el
rescoldo mismo. Fu6 todo en vano, pues los ardcnidos sufrie-



(1) J. G. Wood. Los preeursores del arte y de la indmtria, Barcelona. Montaner y
Simdn, editores, 1886, pdg. 56.



Digitized by



Google



216 ACTAS DB LA SOCIEDAD ESPANOLA

ron la tortura horas enteras, y de la caja salieron sanos y sal-
vos. Y por lo que hace k mi prop6sito, parece que en estaa
repetidas pruebas tuvieron tiempo, tanto para observar que
no podian evadir el ardor, como para herirse y darse la muerte
k fin de evitarlo. No lo intentaron, k lo que parece, k pesar de
que el metal de la caja no se podia tener en la mano por lo-
elevado de su temperatura.

Tercera experiencia. — Recorriendo el cuerpo del escorpi6n
con el foco de una lente que recibe los rayos del sol, acude-
aqu61 con su poderosa arma k herir en el sitio donde se siente
quemar vivamente; pero aunque no pueda huir y los golpes se
multipliquen sobre el dorso y costados, jam&s se clava el agui-
j6n en su propio cuerpo.

Cuarta experiencia. — Herido 6 molestado el escorpi6n, bien
con Unas pinzas, bien con un palito, ya que no puede huir por
tenerlo yo sujeto, revu61vese contra el objeto que le molesta,.
siendo de ver c6mo con el aguijon va recorriendo lo largo del
palillo 6 pinzas buscando un sitio vulnerable. Vuelto y revuelto-
varias voces, herido y manando sangre en abundancia, jamis
intenta picarse, k pesar de que podia verificarlo con suma
facilidad, especialmente cuando estaba boca arriba y con el
aguij6n junto al dorso 6 costados. El experimento lo hice por
vez primera el 5 de Agosto de 1897, durando mfts de quince
minutos, y lo he repetido otras varias, siempre con id^ntico-
resultado; jam&s el escorpi6n atent6 k su existencia ni se pic6-
siquiera.

Quinla pnieba. — Es la mks convincente y de absoluta certi-
dumbre. La he repetido con diferentes ejemplares, y siempire
con resultado igual. Formado un circulo de brasas con ceniza
caliente en medio, y arrojado el escorpi6n en el centro, corre
con gran celeridad hacia un lado li otro, llevando las pinzas^
abiertas y artjueada la cola; mas no pudiendo saltar la barre-
ra, 6 bien termina por acurrucarse doblando la cola sobre el
dorso como cuando descansa, 6 bien queda inmAvil con la cola
extendida, cual si sufriera un pasmo. Hostigado de nuevo,
corre hacia los hordes, pero retrocede al contacto 6 proximi-
dad del fuego. Yo, que no perdia de vista ningiin movimiento,.
puedo atestiguar que ni una sola vez he observado en el aric-
nido adem&n de herirse. Si ha dado en las ascuas 6 la irradia-
ci6n es intensa, podr& morir al fin; pero en el caso contrario^



Digitized by



Google



DE HISTORIA NATURAL. 217

el escorpi6n sufre inc61ume el experimento. Posteriormente,
el naturaiista francos, Sr. Fabre, ha hecho esta liltima prueba
con an&logo resulta'do (1).

Mas ^c6ino se explica la opini6n tan comiin y el dicho de
tantos que ban realizado el experimento de arrojar el escor-
pi6n en un circulo de fuego y lohan visto morir, segdn dicen,
victima de si mismo? No es dificil la respuesta. Prescindiendo
del prejuicio con que las m&s veces se comenz6 la prueba, y
de que no siempre se procedi6 con escrupuloso rigor y obser-
vaci6n atenta, da fundamento suficiente al engafio el que el
escorpi6n corre, agitando la cola, furioso en todas direcciones
como si picase; ademis, se mete k menudo entre las ascuas,
tostAndose, 6 queda paralizado por una especie de espasmo
6 hipnosis, segiin opinan Fabre (2) y Laverune (3), muriendo,
al fin, en realidad abrasado y no suicidado. Con esto se tendri
explicada la extendida creencia en el suicidio del escorpi6n.

S6ame llcito, para terminar esta nota, y a fin de fijar los
nombres especlficos que se ban confundido con frecuencia,
dar una enumeraci6n descriptiva de los escorpiones de Espa-
fla, remiti^ndome para descripci6n m&s amplia k la excelente
obra de E. Simon, Zes AracAnides de France, t. vii. Paris, 1879.

1/ Familia Biitidos. Pieza esternal obtusamente triangular.

1. Butkus europ{Btcs L. («Mus. Adolph. Frid.» 1754, sub Scor-
pio). — Scorpio occilantcs Amoreux (« Journ. de pliys.», t. xxxv.
1789). —Grande. Amarillento-rojizo, con las patas y vejiguilla
m&s p&lidas; dos ojos medianos, tres laterales y dos accesorios
al lado de ellos; peines de 25-30 dientes; porci6n caudiforme
mis larga que el resto del cuerpo, etc.

Long, total 58 mm. Porci6n caudiforme (sin la vejiguilla),
30,5 mm.

Comiin en Espana: en todo el reino de Valencia, Catalufia
y Arag6n; Garriga (Cuni), Manresa! Cabaces (Tarragona, c. m.),
Tortosa!, frecuentisimo en Veruela al pie delMoncayo (c. m.),
Pozuelo de Calatrava (La Fuente), Escorial (Simon), etc.



(1 ) Bevue dei guMtions scUntiJlques. Bruxelles, 20 j u illet, I89S.

(2) Ibid.

<9) Cosmos, 10 septembre, 1898.



Digitized by



Google



1218 ACTAS DB LA SOCIBDAD BSPANOLA

2.* Familia Iscniiridos. Pieza esternal subpentagonal.

2. Euscorpius Jlavicaudis de Geer («M6m.», t. vii, 1778, sub
Scorpio), — Scorpio europmis Latr. («Hi8t. nat.», t. vii, 1804).-—
Mediano. Pardo-obscuro en la parte superior; parte inferior,
patas y vejiguilla del veneno amarillento testdceo; dos ojos
laterales, sin ojos accesorios; peines de 8-10 dientes; porci6n
caudiforine con una quilla dorsal granulifera en los segmen-
tos segundo, tercero y cuarto; quinto segmento m&s estrecho
que el precedente y dos tercios mAs largo, etc.

Long, total 36 mm. Pore, caudif. 17 mm.
Se encuentra en Espana (Simon), Cataluiia (P. Barnola S. J.),
Manresa (Guitart, c. m.), etc.

3. Euscorpius Famagoi E. Simon. — Pequefio. Pardo-obs-
curo, rojizo por encima, amarillento-testiceo por debajo, patas
pardo-rojizas con los tarsos m4s claros, vejiguilla parda, por-
ci6n caudiforme del abdomen sin quillas laterales granulife-
ras en los segmentos segundo, tercero y cuarto; una quilla
inferior lisa y ancha en el cuarto segmento; el quinto apenas
mis estrecho que el cuarto, con quillas marginales 6 inferior
finamente rugosas, etc.

Long, total 27,5 mm. Pore, caudif. 11.3.
Simon lo cita de Espana.

4. Euscorpius carphaticus L. («Syst. nat.», edit, xii, 1767,
^\x\) Scorpio), — Pequefio. Pardo-obscuro rojizo li oliviceo por
encima; amarillento test&ceo por debajo, patas amarillo-roji-
zas; de 6,10 dientes en los peines, ordinariamente 9 en el q-' y
7 en la 9; porci6n caudiforme del abdomen con una quilla
dorsal en los segmentos 1, 2, 3 y 4, lisos por debajo; quinto
segmento algo m&s estrecho que el cuarto y mis largo, etc.

Long, total 27 mm. Pore, caudif. 11,2 mm.
«Se trouve 6galement en Espagne j usque dans la Sierra Ne-
vada», Simon. »

—El Sr. Vicioso, de Calatayud, remite la nota siguiente:

iiLiquenes del Moncayo,

No es tan dificil hoy, como es general creencia, el estudio
de los liquenes. En el mes de Junio del ano pasado conociayo
.seis u ocho de los m&s vulgares entre los que viven en las in-



Digitized by



Google



DB HISTORIA NATURAL. 219

mediaciones de Calatayud, pero sii estudio resultaba largo y
pesado, porque las obras que poseia fundaban su determina-
ci6n en caracteres dificiles de apreciar no poseyendo un buen
microscopio.

Pero la publicaci6n de^la Nouvelle flore des lichens, por
M. A. Boistel «a laiss6 un instant de c6t6 tout Tattirail compli-
qu6 de la science lich6nologique (como se lee en el pr61ogo)
pour parler aux debutants un langage simple et facile n'exi-
ger d*eux qu*un effort mod6r6 et supprimer la difficult^ des
determinations par le microscope, en n'utilisant cet instru-
ment que pour des verifications. »

Y tan cierto es ello, que una vez adquirida la citada obra, el
trabajo se me hizo sobremanera facil, y k los pocos meses ya
tenia recogidas y determinadas m&s de un centenar de espe-
cies de las que viv6n en estas cercanias, cuyos nombres pu-
blicar6 en breve; y en un rapidisimo viaje que he hecho a!
Moncayo en los primeros dias de Agosto, recolecte y determine
los que k continuaci6n se expresan, algunos de los cuales ya
habia cogido y clasificado el R. P. Longinos Nav&s S. J., mi
excelente compafiiero de excursiones cientificas por aquellas
alturas.

Tanto los Uquenes que ban de publicarse ulteriormente,
como los que ahora van k enumerarse, ban sido revisados por
el autor de la obra citada, M. Boistel, k quien me complazco
en expresar mi gratitud.

De desear seria que este modesto ensayo animase k todos los
que se interesan por nuestra modesta Flora, y particularmen-
te, k los que disponiendo de mis tiempo y conocimientos que
yo, pudieran presentar trabajos mis acabados y completos.

Usnedceos.

Usnea barbata L. var. dasypoga Ach.— Troncos de las hay as.
Alectoria jubata L. var. chalybafonnislj. — Rocas siliceas cerca
del Santuario.

— lanata L.— Idem id.

— ochroleuca Ehr.— var. rigida Vill.

Cladoniaceos.

Spfuerophoron coralloides Pers.— -Al pie de las hayas.



Digitized by



Google



290 ACTAS DB LA SOCIBDAD ESPAJ^OLA

Cladonia furcata Ach. var. pungens Ach. — En tierra, al pie de
las rocas.

— — var. suiulaia L. — Inmediaciones de Veruela.

— endmafolia Ach. — Frecuente sobre la tierra.

— pixidata L.— A la sombra de Arboles y peiiascos.

Ramfidin&ceos.

Ramalina calicaris HflFm. v^^v./raxinea L.— Muy abundante en
las hayas.

— — yd^v.fasiigiaia Pers.— Idem id.

— — var. canaliculata Fr.— Idem.

Muchos autores, funddndose en caracteres sacados de la na-
turaleza del tallo y de las esporas, consideran hoy i estas va-
riedades como otras tantas especies diferentes.

Svemia prunastri L. — Troncos de las encinas.

— furfii/racea L. var. ertcetorum.^Rocei& siliceas.

Cetrari&ceos.

Cetraria Islandica L. — Debajo de las matas del Junipems conir-
munis.

— aculeata Ach.— Al pie de los arbustos.

— tristis Ach. — Rocas siliceas.

Platysma glaucum L. var. tulgate Schoer. — Cortezas y rocas.

Umbilicariaceos.

Umbilicaria pustulata HflFm. — Oquedades.del conglomerado

sillceo contiguo al santuario.
Gyrophora cylindrica Ach. — Rocas siliceas: 1.500 k 1.600 m.

— — var. denudata T. et B.— Idem id.

— hirsuta Flot. — Idem id.

— spodochroa Ach. var. nornialis Th. Fr. — Idem id.

— — var. depressa Ach.— Idem id.
— » polyphylla HflFm.— Idem id.

— murina Ach. — Idem id.

Peltiger&ceos.

Peltigera aphtkosa Ach, — Selvas: al pie de hayas y penascos.

— canina L. — Idem id.

— horizontaUs HflFm. — Idem id.

Solorina crocea L.— Cerca de la cumbre (i 2.300 m.)



Digitized by



Google



DE HIS^'ORIA NATURAL. 221

Estict&ceos.

Sticta scroMcuIata Ach.— Sobre musgos: 1.500 k 1.600 m.

Parmeliaceos.

Parmelia perlata Ach.— Sobre musg'os.

— tiliacea Ach.— Corteza de las encinas.

— — var. scortea Ach. — Idem id. y rocas.

— saxaiilis L. var. sulcata. — Rocas siliceas.

— liBtigata Ach.— Idem.

— omphaJodes L. — Idem.

— caperata L. — Arboles y rocas.

— coTispersa Ach. — Sobre las piedras.

— centri/nga L.— Idem.

— prolixa Ach .— Idem .

— physodes Ach. var. plati/phylla Ach.— Rocas siliceas.

— — var. viitata Ach. — Idem.

— — var. labrosa Ach. — Idem.

— stygialt.—lAQxa,



Online LibraryMadrid Sociedad Española de Historia NaturalAnales, Volume 27 → online text (page 53 of 57)